Temblando, camino cayendo a punto de llegar
Las reglas que oí dilatan mi libertad y al fin pude huir
Dulces se presentan oliendo bien dentro de ti,
Maltratan mi fé, obligan a entender lo que nunca creí,
Ven que no hay principio ni una razón para andar.
(Coro)
Mi final, empezó, y soy un sucio predicador,
que en esta vida nadie escuchó.
Y sigo, teniendo mil palabras que quiero decir
Y siento emoción, es mágico el dolor por lo que nunca vi.
Intuyo que tienen sorpresas aun para mí,
No quiero saber ni cómo ni porque me dejaron ir,
Ven que no hay principio ni una razón para andar.
(Coro)
Mi final, empezó, y soy un sucio predicador,
que en esta vida nadie escuchó.
No hay comentarios:
Publicar un comentario